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Castillo de Miramar

El Castillo de Miramar en Italia hechiza al viajero que, desde sus balcones, puede admirar la costa del mar Adriático.

VISITA EL ROMANTICO CASTILLO DE TRIESTE

El Norte de Italia es famoso por su cercanía con otras culturas, por ejemplo, la alemana y la sueca. Es por eso que si realizas un viaje que parta de Italia hacia otras latitudes de Europa del Este, DINKtravelers te recomienda realizar tu última parada en la región de Udine. Esta zona, famosa por su Far East Film Festival y sus exposiciones de botes, es también hogar de una ciudad única: Trieste.

Trieste, en la costa del mar Adriático, fue inspiración de poetas como Italo Svevo y James Joyce, además de ser la sede del Castillo de Miramar, antigua residencia del emperador de México, Maximiliano de Habsburgo. Para llegar ahí, la mejor opción es tomar un tren desde Udine, y una vez fuera de la estación, abordar el autobús 36, que en menos de 50 minutos te llevará al pueblo de Grignano. Cuando hayas llegado sólo debes caminar guiado por la costa hasta llegar a las puertas del Castillo de Miramar. Durante el verano hay un clima caluroso, así que viste ligero y lleva una botella de agua para hidratarte constantemente.

CASTILLO DE MAXIMILIANO Y CARLOTA

El Castillo de Miramar, construido a mediados del siglo XIX, es perfecto para conocer el modo de vida de las últimas cortes europeas. Este lugar fue hogar del segundo emperador de México: Maximiliano y Carlota. Actualmente su arquitectura alberga un museo histórico que se puede recorrer apaciblemente, pues su ubicación privilegiada hace que pocos turistas lleguen hasta ahí.

El acceso cuesta 6 euros y el recorrido inicia en la planta baja, donde podrás admirar las enormes salas de estar y la escalinata de estuco que te lleva al salón de baile, las bibliotecas y las alcobas principales. Cada habitación tiene grandes ventanas que deleitan la vista del visitante con la inmensidad del mar. Y es que el Castillo de Miramar está situado justo en el extremo de tierra firme, tanto así que visto desde lejos parece flotar en el agua.

En el interior, la atmósfera está amenizada con música de la época y obras de arte que adornan las paredes recubiertas con papel tapiz verde esmeralda. Uno de los sitios más hermosos es la capilla, lugar donde la emperatriz Carlota pasó la mayor parte de sus últimos años, orando por el regreso de su amado Maximiliano, quien a causa de problemas políticos estaba preso en México donde fue fusilado en 1867.

Visitar el Castillo de Miramar te permite imaginar su antigua vivacidad y revivir la trágica historia de amor de Carlota, que día a día recorría sus jardines y fuentes hasta llegar a la escalinata central de frente al mar, donde permanecía de pie con la esperanza de ver un navío que le indicara el regreso de su marido. Vive una emocionante experiencia en este lugar de Realeza trasatlántica y llévate como recuerdo esta historia de amor.