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El Castillo de Bran más allá de la ficción

Atrévete a conocer la leyenda sangrienta de Drácula y la historia real del castillo medieval más hermoso y tenebroso de Rumania: el Castillo de Bran.

Al escuchar sobre el sureste de Europa es común que venga a nuestra mente los países balcánicos como Grecia o Turquía. Sin embargo, esta región europea cuenta con una gran diversidad de países con magnificas ciudades en las que vale la pena aventurarse y descubrir sus misterios. En esta ocasión te presentamos el Castillo de Bran, un ícono de la región de Transilvania en Rumania.

De Transilvania a la mente de Bram Stoker

“¡Bienvenido a mi casa! Entre libre de su propia voluntad, y deje un poco de la felicidad que trae”. Esas son unas de las primeras palabras que el Conde Drácula expresa en el famoso libro de Bram Stoker. El Castillo de Bran ha sido mejor conocido como el hogar del Conde Drácula, en Transilvania; sin embargo, dentro de él también vivió la realeza de Rumania y, entre ésta, la reina María, una de las más queridas del país. Atrévete a conocer ambas historias dentro del Castillo medieval más hermoso y tenebroso de Rumania. En DINKtravelers te ofrecemos una guía para que disfrutes al máximo de tu próxima visita en el Castillo de Bran.

El Castillo Medieval de Rumania 

Al principio de su historia, entre los siglos XIII y XIV, el Castillo de Bran fue fundado como una fortaleza. Este tipo de construcción era muy común y popular en la Edad Media porque servía de protección tanto para la aristocracia como para el pueblo. El hermoso castillo medieval se estableció sobre un acantilado. Para lograrlo, los arquitectos combinaron madera con piedra, dándole resistencia y altura. En él vivieron, primero, mercenarios y soldados que combatieron contra el Imperio Otomano para detener su expansión. Luego, en años posteriores, la fortaleza tuvo el mismo uso, pero ahora contra los turcos.

Entre la ficción y la historia 

Drácula es uno de los vampiros más famosos en toda la historia, pero si bien Bram Stoker detalló de forma muy concreta el concepto de vampiro, ya existían narraciones sobre estas criaturas. Para crear a Drácula, Stoker se inspiró en un personaje real que vivió temporalmente en el castillo de Bran: Vlad III Tepes.

En 1459, después de ver perdido el reino de su padre, Vlad III, nacido Vlad Draculea (significa dragón), emprendió una campaña para recuperar el trono que le había sido arrebatado. Durante este periodo fue que cometió todos los actos crueles por los que es famoso. Sus métodos para matar a sus enemigos consistían en empalarlos en estacas que luego clavaba en el piso para que sufrieran una muerte agonizante. Por eso fue apodado Vlad el Empalador. Bram Stoker, intrigado por este príncipe, lo retomó para dar vida al protagonista de su famosa novela de terror y romance.

En cierto sentido las narraciones fluyen para encontrarse en el Castillo de Bran. Ahí vivió el personaje que inspiró la creación de Drácula, mientras que la descripción que el autor hace del espacio en su novela encaja perfectamente con el castillo en Transilvania:  “…en el mismo borde de un precipicio terrible…con ocasionalmente una fisura profunda donde hay un abismo [con] hilos de plata donde los ríos enrollan en gargantas profundas a través de los bosques.” ¿Será esta la descripción del mismísimo Castillo de Bran?

En tu próximo viaje imagínate subiendo las largas escaleras por el acantilado y entrando al castillo… tal vez escuches la voz de Drácula pidiendo que abandones un poco de tu felicidad ahí.

El Castillo de Bran como residencia real

Después de que Transilvania se hiciera parte de Rumania en 1918, la realeza regresó al castillo de Bran. La Reina María de la Grande Romania vivió ahí desde 1920 hasta 1947. Ella fue descrita como “La gran reina que esparcía bendiciones por doquier mientras caminaba; ella tenía el corazón de toda la población de la nación”. No, esta imagen del corazón no quiere decir que la reina continuara con las prácticas sanguinarias de Vlad; más bien se refiere a que era muy querida por el pueblo de Rumania.

Durante los años en los que ella vivió en el castillo de Bran se remodeló, convirtiéndose en una residencia de verano para la realeza. En ese tiempo se puso alcantarillado y se instaló una planta hidroeléctrica. Después de que la reina abandonó el Castillo de Bran, éste fue abierto como museo en 1956.

Casa del té y museo en el Castillo de Bran

Antes de la muerte de la reina María, ella quiso que hubiera un lugar donde pudiera disfrutar del té de las 16:00hrs, así que mandó construir, al pie del castillo, una casita donde pudiera disfrutar de este hábito. Al ya no habitar ella el castillo de Bran, el lugar fue cerrado y con el paso del tiempo comenzó a deteriorarse. Ahora, cuando visites el castillo de Bran, asegúrate de pasar por la nueva y remodelada Casa del té, donde podrás disfrutar de una comida agradable muy al estilo gourmet, dentro de un lugar hermoso, con chimenea y mobiliario antiguo. Será una gran experiencia que no deberás perderte.

Por su parte, el Museo del Castillo de Bran consta de 4 pisos que albergan piezas del gótico medieval. Al verlas podrás imaginarte parte de una historia de terror, muy ad hoc con la obra literaria inspirada en el hogar del Conde Drácula. Asimismo, en este espacio se exhiben piezas que pertenecían la realeza, antiguas pertenencias de la Reina María y de la princesa Ileana.

Horarios para visitar el Castillo de Bran

  • Temporada alta: Lunes 12:00-18:00hrs; martes a domingo 9:00-18:00hrs
  • Temporada baja: Lunes 12:00-16:00hrs; martes a domingo 9:00-16:00hrs
  • Boletos de adultos: 7.8 euros con fotos

Souvenirs en el Castillo de Bran

Uno de los souvenirs preferidos por los visitantes del hogar del Conde Drácula es el vino de sangre de Drácula, un Merlot de aproximadamente 10 euros que podrás comprar a los pies del castillo de Bran. También podrás adquirir una botella del brandy de ciruela Dracula Son of The Dragon. No obstante, nosotros te recomendamos adquirir souvenirs literarios como una copia de Drácula, de Bram Stoker, o el libro Vlad el Empalador: en busca del verdadero Drácula, escrito por el historiador y escritor de novela de crímen, M.J. Trow.

Disfruta tu paseo por el Castillo de Bran, pasea por cada rincón y no pierdas el autobús de regreso a tu hotel. DINKtravelers, tu guía de viajes internacional, te recomienda que si llegaras a quedarte encerrado en el hogar del Conde Drácula en la noche, deberás armarte con una estaca, por si acaso…